Hay una migración de Twitter a Bluesky, siendo este último el espacio preferido por la comunidad científica internacional. Luego de una migración documentada en la revista Integrative and Comparative Biology.
El trabajo, desarrollado por el biólogo marino David Shiffman y la investigadora Julia Wester, recopiló las experiencias de 813 especialistas. En diferentes sectores de divulgación, educación y redes profesionales.
Los resultados evidencian un cambio significativo en la manera de interactuar en entornos digitales tras la adquisición de Twitter por Elon Musk en 2022.
Los datos muestran que más del 90 % de los participantes utilizaban Twitter para informarse sobre avances en sus áreas. 85.5 % para establecer contactos y 77.3 % para actividades de divulgación.
Tres cuartas partes afirmaron que esas funciones se deterioraron tras la modificación de políticas internas y algoritmos. A partir de ese momento, muchos redujeron su presencia en la red o cancelaron sus cuentas de forma definitiva.
Una porción cercana al 40 % de los encuestados optó por eliminar sus perfiles y trasladarse de manera exclusiva a Bluesky. Otro grupo conservó sus cuentas, aunque indicó un uso ocasional con menor nivel de interacción.
Entre los principales factores mencionados sobresalen el aumento de spam, cuentas automatizadas, contenidos extremistas y material promocionado.
Un encuestado resumió: “Twitter empezó a ser desagradable y toda la gente interesante se mudó a Bluesky”.
Nuevo entorno para la migración de Twitter a Bluesky
El nuevo entorno ofreció un formato sin algoritmos de amplificación, con herramientas de moderación más efectivas. Y un sistema de seguimiento organizado en paquetes temáticos.
Estas características facilitaron la adaptación de usuarios interesados en reconstruir comunidades digitales.
Además, se observó un incremento en la participación. Publicaciones con menor número de seguidores recibieron niveles de interacción superiores a los registrados en Twitter.
Así, los investigadores destacaron también cambios en el tráfico digital.
Shiffman señaló que en 2025 Bluesky generó ‘cien veces más visitas’ al portal Southern Fried Science respecto a Twitter. Reflejando un viraje en la influencia de ambas plataformas.
El fenómeno fue corroborado por medios como Ars Technica. Su equipo de gestión de redes reportó un crecimiento sostenido en audiencia durante los últimos meses, alcanzando 38 millones de usuarios activos en agosto.
Igualmente, el estudio precisa limitaciones metodológicas, debido a que el análisis se concentró en un sector particular de usuarios vinculados a la ciencia y a la educación.
Pese a ello, Wester subrayó la importancia de documentar tendencias de migración, ya que permiten comprender la dinámica entre abandono de una red social y consolidación de otra.
“Nos interesaba no solo la evidencia anecdótica, sino también los patrones reales”, explicó.
Los autores no atribuyen motivaciones políticas a la migración. Pero reconocen que la percepción de un entorno menos adecuado para la divulgación científica coincidió con modificaciones introducidas tras la compra de Twitter.
El informe concluye que Bluesky logró alcanzar una masa crítica de usuarios dentro de la comunidad académica. Consolidándose como un espacio relevante para la circulación de información y la construcción de redes profesionales.